Cocina orientada al este
Por la mañana, la cocina recibe chorros de claridad que deslumbran sobre encimeras pulidas. Configura objetivos moderados que eviten brillos traicioneros en cuchillos y grifería, dejando que los armarios inferiores aporten relleno discreto. A mediodía, cuando la irradiancia decae, la tira bajo alacena compensa sin exagerar. Por la tarde, el sistema cede aún más protagonismo a luminarias cálidas, invitando a conversaciones lentas mientras el sol baja tras la ventana del patio.